Cuando se firmo la paz en Colombia (24.11.2016) las FARC devolvieron al gobierno del presidente Santos, tierras cultivadas con marihuana. Sucesivos gobiernos trabajaron para erradicar las plantaciones. Acudieron a inundar terrenos, utilizar agroquímicos que malograran cultivos. Durante mucho tiempo no pudieron, habían plantado al demonio, y cuando se recurre a estas prácticas, este sale para todos.
Al inaugurar el centésimo sexto periodo ordinario de sesiones, el entonces primer mandatario provincial dijo a los tabacaleros de Jujuy: “Planten cannabis porque van a ganar mucha más plata”, para agregar: “El cannabis es uno de los proyectos más importantes que tenemos y va a dejar más rentas que el litio y la energía solar”. (Ver La Nación del 2.4.2021).
Doble grave error. A un ligero consejo que fuera expresado sin ninguna fundamentación. El primero: Gobernar no es ganar plata. Es solucionar los problemas de la gente, mejorando las condiciones de vida y de trabajo de la población. El segundo: Es plenamente legitimo ganar plata. Siempre he pensado que un partido político que tiene en su plataforma multiplicar los millonarios de su nación, no está mal. Pero debe hacerlo sin acudir a principios maquiavélicos, donde el filosofo florentino justificaba la política desde su pensamiento: “El fin justifica los medios”. Por el contario esta descomunalmente mal que un gobierno multiplique la pobreza en su nación o provincia. Háganse cargo los gobernantes.
Retornemos a la escuela de Santo Tomas de Aquino, cuando nos hablaba de los limites al ejercicio del poder, con aquel principio que: “Para evitar los abusos del poder, es preciso que el poder detenga al poder”
Hace años la sociedad argentina asiste a la tragedia de ver y vivir como se demuelen mentiras y mitos como forma de asesinar la democracia. ¡Una Nación inmensamente rica! Cuantas veces amaneció al llamado de la pobreza golpeando las puertas de sus casas. Cuantas veces romantizo la corrupción diciendo, que se lo hacia en nombre de la justicia social.
Cuan distinto enfrentamos la realidad cuando aquellas supuestas riquezas, se desmoronan al desnudarse la cotidiana mentira. Hace un tiempo (en este incipiente 2025), Ministro Patricia Bullrich anunció que: “Dará de baja los permisos para cultivar marihuana” (Ver Infobae de fecha: 13.2.2025).
Con estas declaraciones el gobierno provincial en Jujuy, con su escondida política de no publicación de los actos de gobierno ha mantenido silencio: Sin rendir cuentas de la supuesta millonaria inversión en el cultivo de cannabis, menos aún, de los jugosos dividendos que esa producción “devolvería” a la Provincia de Jujuy.
La millonaria inversión fue hecha con recursos públicos; pagada por todos los jujeños, que prometía fuentes de trabajo, inversiones de las rentas a producir. Ahora tenemos el derecho a preguntar: ¿Qué pasa con la millonaria inversión realizada?
Para responder esta pregunta tan sensible no acudimos a un piadoso silencio.
Llegará el día no muy lejano (si no ha llegado ya), que Jujuy no sabrá que hacer con la marihuana plantada y cultivada.
Resulta ser la consecuencia de haber tomado decisiones irresponsables. Cuando así se actúa en lo personal, sufre el circulo cercano. Cuando así se actúa desde el gobierno sufre la sociedad. Ambos se extienden como destinatarios a quienes deben pagar las consecuencias.
No estamos aprovechando las instancias de una empresa que no debió haber sido creada, menos desde el estado, y ahora, tambaleante amenaza naufragar. En la campaña electoral del año 2019, lo dijimos públicamente. Las reiteradas declaraciones que formulamos existentes en nuestra pagina web donde en varias oportunidades usamos la expresión: “Están plantando al demonio”. Si así fue, quienes entonces lo plantaron; ahora deben devolverlo al infierno. Lo seguiremos reclamando.
Frente a esta realidad, a dos meses de las declaraciones de la Señora ministro Bullrich, ante el silencio gubernamental de| Jujuy, y de la empresa estatal, que tienen la obligación republicana de informar, nos corresponde el legítimo derecho de preguntarnos: ¿Y ENTONCES?